“LA GENERACIÓN DORADA DEL OPTIMIST ARGENTINO”

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OPTIMIST ARGENTINO

CHARLA ABIERTA FAY – RESUMEN 

“GENERACIÓN DORADA DEL OPTIMIST ARGENTINO”

El ciclo de Charlas Abiertas dispuesto por la Federación Argentina de Yachting durante la cuarentena no se detiene. En esta ocasión, los más de 500 participantes tuvieron el placer de presenciar el diálogo entre Rodrigo Benedetto y 27 de los protagonistas de la “Generación Dorada del Optimist Argentino”.

Durante la década del 90’ nuestro país cosechó 27 títulos mundiales y 23 campeonatos continentales (europeos, norteamericanos y sudamericanos).  El pasado sábado, en una nueva edición de capacitación online a través de Zoom, los entrenadores y regatistas de aquella época se volvieron a reunir con el objetivo de contar sus anécdotas, repasar sus hazañas, pero, por sobre todo, de dejar un aprendizaje.

En este sentido, se homenajeó a grandes leyendas de la clase Optimist nacional como Miguel Saubidet, Agustín Krevisky, Ramón Olidien, Martín Jenkins, Pablo Agrest, Fernando Gwozdz, Lucas Calabrese, Diego Ravecca, Mercedes Travascio, Juan Figueroa, Matías Buhler, Roby Bissi,  entre tantos otros.

De este modo, entre numerosos recuerdos e historias, surgió un eje común en todos los miembros de la “Generación Dorada”: la importancia del esfuerzo, el entrenamiento, el know-how, el equipo de trabajo y la amistad. De hecho, el propio presidente de la FAY, Luis Velasco, destacó estos conceptos en sus palabras de cierre.

Con esta lógica, Ramón Olidien, quien en 1992 se consagró campeón mundial, argentino y norteamericano de Optimist , aseguró: “Se entrenaba muchas horas y tuvimos la suerte de contar con el know how previo que nos facilitó las cosas. Había compañeros muy buenos y eso también arrastró el nivel para arriba. Nos incentivábamos por lo que teníamos alrededor”. A lo que Fernando Gwozdz agregó: “Se formó una especie de bola de nieve. Uno siempre quería superar el nivel de los otros y eso inevitablemente nos llevaba a crecer para bien”.

En esta línea, Lucas Calabrese, primer puesto en el Mundial de China 2001, añadió: “Creo que fui el que más fácil la tuvo. Al ser de los últimos, tuve detrás el conocimiento de grandes cracks, de los mejores compañeros y entrenadores. Yo en ese entonces no me preguntaba si se podía lograr un título, por el contexto ya sabía que sí. Tenía atrás grandes años de historia”.

Matías Buhler, por su parte, resaltó la importancia que tuvieron  tanto el equipo técnico como los familiares de cada navegante. “La camada de entrenadores, con tanta pasión y compromiso, nos enseñó a superarnos constantemente, y creo que una buena parte del resultado de la Generación Dorada es gracias a ellos. El apoyo de la a familia, por supuesto, también fue fundamental”, explicó.

Por otra parte, Sebastián Peri Brusa, campeón mundial por equipos en el 2000 y en el 2002,  hizo foco en la importancia de los torneos locales: “Contábamos con una enorme cantidad de campeonatos internos de la  AOA y eso ayudaba muchísimo, teníamos mucho roce interno. Correr tanto en casa hacía que nos conozcamos más, un conocimiento que nos llevaba a ser claramente superiores al resto”.

Asimismo, el encuentro contó con valiosa participación del reconocido fotógrafo argentino Matías Capizzano, quien durante toda la charla proyectó imágenes de aquella época dorada.

Reviví también todo el coloquio a través del siguiente link: https://www.facebook.com/Ezequi/videos/10157392312454021/