Fridays for Future. La travesía de Greta Thunberg contra los combustibles fósiles

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La travesía de Greta Thunberg, contra los combustibles fósiles

La activista sueca Greta Thunberg quiere estar presente en la cumbre del clima que se celebrará el próximo 23 de septiembre en Nueva York. Sin embargo, debido a su compromiso con el cambio climático, Thunberg no quiere viajar en avión para cruzar el atlántico. Lo hará en barco.

Greta Thunberg es una activista sueca de 16 años que en septiembre de 2018 inició el movimiento en defensa del clima, #fridaysforfuture.

Casi un año después de que se iniciase Fridays For Future, Greta es uno de los rostros más esperados de la próxima Cumbre del Clima de este 2019.

En lugar de cruzar el atlántico en avión y contribuir a las emisiones de CO2 que éstos dejan a la atmósfera, lo hará en barco. Concretamente en el Malizia, una embarcación propiedad de la familia real de Mónaco y patrocinado por marcas como BMW. Sin embargo y tal como ha aclarado la propia activista, estos anunciantes no estarán presentes en las velas del barco durante su viaje a Nueva York.

Cuánto contaminan los aviones?

Según este estudio, un vuelo contamina 18 veces más que mil kilómetros recorridos en tren. Siendo más concretos y según datos publicados por The Guardian el vuelo de Londres a Nueva York que podría tomar Greta Thumberg emite 986 kg de CO2. Teniendo en cuenta que cada día cruzan el Atlántico desde Norteamérica una media de 2.500 vuelos, es más que comprensible que el objetivo cero emisiones fijado para 2050 se vea cada vez más como un reto y no como un propósito alcanzable.

Cero emisiones, tres semanas de viaje. El velero en el que Greta Hunberg planea llegar a Estados Unidos es propiedad de Pierre Cashiragui, el tercer hijo de la princesa Carolina de Mónaco. A pesar de que le ha costado encontrar “el medio de transporte óptimo”, Thumberg está contenta con la opción elegida porque se trata de una embarcación que emite cero emisiones. Es propulsada gracias a la fuerza del viento y la energía obtenida a través de los paneles solares de los que dispone.

Sin embargo, aunque viajar en velero es una de las opciones más respetuosas con el medioambiente, siendo realistas es una alternativa más simbólica que práctica. Por un lado, la movilidad en velero no está desarrollada para un uso masivo y, por el otro y aún más importante, la duración de este tipo de viajes no es eficaz para el día a día.

Quizás Greta Thumberg, que se ha cogido un año sabático del colegio para salvar el planeta, pueda invertir tres semanas en un viaje para asistir a una reunión, pero el margen de maniobra del resto de los mortales es infinitamente menor.