Los sistemas de control a bordo del AC75 Luna Rossa

Sistemas de control “Luna Rossa” AC75

El manejo de un barco como el AC75 requiere el uso de sofisticados sistemas de gestión y control que accionan una red compacta de válvulas y pistones.

El AC75 es un barco extremadamente complejo tanto desde el punto de vista de la ingeniería como de la navegación. El barco pesa unas 7 toneladas y puede alcanzar los 30 nudos con tan solo 12 nudos de viento, sin tocar el agua y en equilibrio sobre un foil de pocos metros cuadrados. Una joya de la ingeniería, pero también de un complejo sistema hidráulico y electrónico.

Hay 4 sistemas principales que rigen el funcionamiento de un AC75:

– el FCS (Foil Cant System) que gestiona el movimiento de los brazos del foil. Este es un componente de diseño único, es decir, el mismo para todos los equipos, y lo proporciona el Defensor.
– el ILS (Instrumentation and Logging System) que gestiona los datos proporcionados por la instrumentación a bordo (brújulas, GPS, sensores de medición, etc.)
– el CIS (Sistema de información de la tripulación), que es la interfaz entre el barco y el marinero
– el ECC (Circuitos de control electrónico), que gestiona el sistema hidráulico de la embarcación.
El reglamento establece que estos 4 sistemas deben funcionar de manera independiente y comunicarse entre sí solo a través de “canales” fijos, es decir, a través del Sistema de Medios proporcionado por el Defensor, que permite que los distintos sistemas intercambien información de acuerdo con protocolos preestablecidos.
Por ejemplo, el ECC puede enviar información al ILS, pero no puede recibirla del ILS. Este tipo de circuito de retroalimentación está configurado para evitar que una embarcación utilice sistemas automatizados, como el piloto automático o la gestión automática de flaps.
Además, el ECC y el ILS pueden enviar información a los navegantes solo a través del Media System, lo que agrega un segundo de retraso a los datos del ILS. Esto significa que la información procedente de los sensores instalados en el barco aparece en las pantallas de los navegantes con un retraso de un segundo. Esta configuración ayuda a evitar el uso de computadoras para navegar en el barco.


Los sistemas de a bordo y la automatización del barco son completamente hidráulicos. En el interior del casco hay un complejo sistema de pistones conectados a las cuerdas que controlan las maniobras, que pueden ser la base de la vela mayor, o el foque Cunningham. El movimiento de estos pistones, impulsado por bombeo de aceite al sistema, permite, por ejemplo, recortar una vela. El aceite, que fluye a través de una red hidráulica y acciona los pistones dentro del casco, es bombeado por los molinos a través de 4 pedestales. Accionando las válvulas instaladas a bordo, los marineros deciden en qué bomba poner aceite, en función de las necesidades de manipulación y maniobra. Por ejemplo, una trasluchada requiere una combinación compleja de interruptores de control que corresponden al cierre y apertura de válvulas específicas. Hay varios ordenadores a bordo y uno de ellos está dedicado a gestionar la hidráulica, con un software que permite a los marineros operar las válvulas hidráulicas que mueven el aceite mediante botones de control.

Todos los días de navegación, antes de que el barco abandone el galpón, los técnicos realizan una revisión compleja del sistema denominada “Mecca System Check”, que es un control muy minucioso de todas las funciones de cada estación: todas las teclas en las pantallas y controladores, y cada botón individual se verifica para asegurar su correcto funcionamiento; la correcta apertura de las válvulas y la correcta calibración del cilindro también se verifican midiendo la excursión y las cifras al final de la carrera y al soltar.


Cuando el barco está parado y en el agua, los marineros a bordo realizan otra verificación del sistema. Cada uno comprueba su propia emisora ​​y que todas las funciones están calibradas: muy parecido a la prueba de sonido que realizan los músicos antes de un concierto.
Estos sistemas se controlan durante la navegación y las carreras. Los técnicos e ingenieros siguen el AC75 desde el barco de persecución y controlan los números que reciben de los sistemas a bordo en sus computadoras, como en una pared de boxes de Fórmula 1. Durante las fases de carrera, todos los datos provenientes de los diversos sensores instalados a bordo se mantienen bajo control, incluida la temperatura y presión del aceite, las cargas, el rendimiento. En caso de anomalías en los sistemas, el equipo de tierra está listo para solucionar cualquier problema entre carreras.
Dentro del equipo Luna Rossa Prada Pirelli, la Mecatrónica es un departamento específico totalmente dedicado al estudio y desarrollo de estos sistemas; está formado por ingenieros mecánicos, hidráulicos, electrónicos y de software. Todo el departamento trabaja en la creación y gestión de estos sistemas de alta complejidad que sirven para operar toda la embarcación. Sin estos sistemas, sería prácticamente imposible volar un AC75.

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