Sailbuoy, velero no tripulado para cruzar el Atlántico

Sailbuoy, el velero no tripulado para cruzar el Atlántico

Sailbuoy, el velero no tripulado para cruzar el Atlántico

Durante todo el verano, un pequeño buque navegó por el agitado Atlántico norte hasta que llegó a la costa irlandesa, en donde hizo historia al convertirse en el primer velero no tripulado en atravesar el Atlántico.

El SB Met, construido por la compañía noruega Offshore Sensing AS, llegó dos meses y medio después de zarpar de Terranova.

Es un logro que muestra que la tecnología para barcos autónomos es lo suficientemente sólida para misiones largas que pueden reducir mucho los costos de investigación oceánica, seguridad fronteriza y vigilancia en aguas agitadas o remotas.

 “El Atlántico norte es una de las áreas más difíciles de cruzar”  “realmente demuestra que es un vehículo de larga resistencia para casi cualquier condición que te arroje el mar”.

 El Sailbuoy concluyó en la categoría “no tripulada”, que permite que operadores cambien su trayectoria a lo largo del reto. La categoría “autónoma” prohíbe dicha comunicación.

Los barcos autónomos se enfrentan a tormentas que generan feroces vendavales y alto oleaje.

Offshore Sensing ha construido 14 Sailbuoys, con una cubierta en forma de tabla de surf forrada con paneles fotovoltaicos y una vela rígida trapezoidal cerca de la proa.

A los Sailbuoys se les pueden integrar sensores para medir oleaje, salinidad oceánica y niveles de oxígeno; sondas para buscar huevos y larvas de peces; o trasmisores para comunicar con equipo subacuático. Cuestan alrededor de USD 175.000.

Los barcos autónomos funcionan bajo los mismos principios que los automoviles autónomos.

Usan sensores para escanear sus alrededores e introducen los datos en un sistema de inteligencia artificial que le da instrucciones al vehículo.

Ahora, “el reto es hacerlo más rápido, más barato y con un bote más pequeño”.