Escándalo por espionaje en la America’s Cup

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America’s Cup

El yachting mundial convulsionado por un espionaje en la America’s Cup

A poco más de ocho meses del inicio de la 36ª edición de la America’s Cup ,la prestigiosa regata sumó otro capítulo en su historia de espionaje.
El Team New Zealand, despidió a varios empleados de una empresa contratista por supuestas filtraciones de secretos de su base en el puerto de la ciudad sede durante varios meses.

Las innovaciones tecnológicas pueden proporcionar grandes ventajas a los equipos, que suelen preparar sus embarcaciones en el más absoluto secreto. Para los participantes, conocer lo que hacen sus oponentes es tan importante como su propio programa y por eso la filtración de información y los “golpes bajos” entre adversarios son moneda corriente.

La próxima edición se disputará en Auckland del 6 al 23 de marzo de 2021, pero dentro de cinco meses comenzarán de las pruebas de las embarcaciones. ¿Por qué tanto revuelo? Porque tal es el prestigio de la America’s Cup que hay quienes aseguran que su impacto económico es casi tan grande como los Juegos Olímpicos o un Mundial de fútbol en el país anfitrión, que a pesar de su nombre no es siempre uno de este continente.

​”No estamos seguros al cien por ciento de lo que querían o de lo que han obtenido. Pero los hemos descubierto antes de lo que esperaban”, afirmó Grant Dalton, director del equipo neozelandés. Aunque también reconoció: “Estoy preocupado porque no sabemos qué se ha filtrado. Esa es la pregunta del millón de dólares y no podemos pasar por alto lo ocurrido”.

“Estoy preocupado porque no sabemos qué se ha filtrado”, afirmó el director del equipo neozelandés.

Dalton aseguró que tenían sospechas desde hacía seis meses y que la base del puerto había sido “barrida” electrónicamente en dos ocasiones para que los hackers no pudiesen penetrar en los sistemas. El resultado había sido negativo.

La Copa América celebró su primera edición en 1870 en Nueva York, aunque recién en la década del ’80, cuando Nueva Zelanda se incorporó a la competencia, surgieron los primeros escándalos de espionaje, que obligaron a los organizadores a prohibir diversas formas de seguimiento a los equipos.

En 1983, un equipo australiano detuvo a un buzo canadiense cerca de sus muelles en Newport, sede de esa regata, donde tenían amarrada su embarcación, con su quilla secreta oculta bajo el agua. Los australianos ganaron y pusieron fin al largo dominio de 132 años de Estados Unidos en la Copa.

En la edición de 1992 en San Diego, en la que varios equipos usaron helicópteros para tomar fotografías aéreas de los barcos de los competidores, tratando de descubrir los apéndices ocultos de sus embarcaciones, el magnate estadounidense Bill Koch utilizó una técnica muy particular para espiar a sus rivales.

Dueño del equipo America3, colocó boyas con micrófonos electrónicos cerca de los campos de regatas, con la intención de evaluar la velocidad de los barcos de los otros participantes.

El caso más polémico de espionaje ocurrió en 2003. Ese año, en la previa de la competencia que se realizó en Auckland, al equipo estadounidense Oracle le ofrecieron información de su rival OneWorld a cambio de 2,5 millones de dólares. Los datos clasificados incluían detalles secretos sobre el diseño del casco y las técnicas de navegación e información sobre los miembros del equipo.

Oracle, en un gran gesto de deportividad, no aceptó y denunció a quienes intentaron venderle la información.

Con el correr de los años, los organizadores y hasta los mismos equipos fueron trabajando para relajar algunas de las reglas de vigilancia en torno a la Copa. Hoy, por ejemplo, los barcos se colocan en sus cunas del muelle sin faldones para ocultar cascos sensibles o diseños de apéndices. Además, los equipos pueden filmar el entrenamiento de sus rivales.

Habrá que ver qué impacto tiene en esa flexibilidad de las medidas de seguridad la denuncia hecha esta semana por el equipo neozelandés, campeón en 2017 en Bermuda, a poco más de ocho meses para el inicio de una nueva edición de la regata.