El argentino que pasa la cuarentena solo en su barco , navegando por el Atlántico

José Gritti, el argentino que pasa la cuarentena solo en su barco navegando por el Atlántico, se entero por radio de la pandemia.

José Gritti ,  34 años y oriundo de San Nicolás , está dando vueltas por el mundo absolutamente solo desde 2015, a bordo del Perla Negra, un velero  Romanee 33 de 10,20 metros.

Era el 18 de marzo José Gritti estaba en medio del mar,  entre las Islas Canarias y el continente europeo. Ese día a la mañana en el mundo ya estaba declarada la pandemia, se cerraban las fronteras, pero él no tenía idea.
En la noche le agarra un viento fuerte,  baja  las velas porque hacía tiempo sin dormir y quería descansar. Al acostarse prendió la radio AM  para enterarse del pronóstico, pero hablaban solo  del virus.

En el mar había tormenta y en la tierra había un virus. A dónde ir ?
El puerto más cercano era Cádiz y hacia  ahí se dirigió.

Llegó a Cádiz por la tarde y ya estaban cerrados todos los puertos, y le dijeron que podía amarrar pero no ingresar al puerto.
Al principio no lo dejaron bajar pero con el correr de los días ya le permitieron ir a hacer compras, donde ya lleva más de un mes.

“Estoy bien, mi vida es aquí en mi barco. Estoy aprendiendo a vivir acá y pasar algunos días quieto en un lugar. Volvería a la Argentina, sí, pero navegando, cuando todo esto se termine.”

“Hoy en día cree que el mejor modo de moverse es navegando  porque se evitan los aeropuertos y transporte públicos… El mar es el mejor modo de estar aislado y manteniendo la distancia con el resto de la gente. Por eso si vuelvo sería por mar.”
“ El mundo en sí se dio cuenta de lo frágil que somos”…cuenta José Gritti.

Su rutina es levantarse a las siete de la mañana y tomar mate hasta las nueve. Escuchar música , leer,  mantenimientos del barco, arreglos y mejoras. Al atardecer cocina , escucha música, y hablar con su familia.

No se puede ir porque está prohibida la navegación hasta que se levante el cierre de fronteras.
Su idea es seguir navegando cuando se levanten las fronteras, un buen año para estar en el mar porque va a haber muchos menos barcos.