VOLVO OCEAN RACE. El Mapfre reporta problemas eléctricos

VOLVO OCEAN RACE

El Mapfre reporta problemas eléctricos

Ayer domingo, octava jornada de navegación de la etapa entre Itajaí y Newport, desde el barco español informaban de un problema eléctrico que ya habían sufrido en Itajaí dos días antes de la salida y que se ha vuelto a reproducir. “En el Boatyard pensaron que ya estaba solucionado, pero obviamente no lo estaba”, a pesar de haber actuado rápidamente y haber reemplazado todas las piezas en Brasil. En contacto con el Boatyard de Volvo Ocean Race, la tripulación patroneada por Xabi Fernández ha podido por el momento encontrar una solución temporal, que no ideal, para lo que resta de etapa.

“Sin baterías. Sin sistemas. Nada”. Claro y conciso el mensaje que Antonio “Ñeti” Cuervas-Mons, el proa y MacGyver del Mapfre, enviaba ayer desde a bordo. La tripulación española informaba a la Dirección de Regata durante la madrugada del sábado para el domingo del problema que estaban afrontando cuando se encontraban navegando frente a las costas brasileñas.

“Independientemente de todos los sistemas de navegación, los instrumentos están apagados y ahora no tenemos nada para guiarnos más que el viento, las olas y un poco el horizonte. Tenemos también el compás que nos puede ayudar. Los instrumentos te marcan la diferencia de que el barco vaya a máximo rendimiento o no, Por la noche sobre todo es cuando más diferencia puede haber”, declaraba el jefe guardia, el cántabro Pablo Arrarte.

El problema surgió cuando la tripulación se disponía a hacer la primera carga de baterías de las varias que hacen al día. “Los fusibles principales de las baterías que conectan el barco han explotado, que es una cosa que ya pasó antes de la salida y la verdad es que no sabemos muy bien por qué”, explica el capitán del barco y proa Ñeti Cuervas-Mons. Consecuencia: todo el barco apagado y fusibles quemados.

El patrón Xabi Fernández explicaba así lo sucedido. “Tenemos un gran problema, la energía a bordo, algo que ya sucedió un par de días o el día antes de la salida de la etapa, en Itajaí. En el Boatyard pensaron que ya estaba solucionado, pero obviamente no lo estaba. Los fusibles principales se fundieron, y un par más también, y como consecuencia unos cuantos instrumentos han dejado de funcionar, como el PLC [cerebro del sistema de la quilla, esto es, el ordenador que mueve la quilla desde el puesto del caña], el más importante, una antena satelital y algunas cosas más, pero ahora mismo el problema más grande y el que estamos intentado resolver es el del PLC porque no podemos controlar la quilla, por lo que estamos intentado hacer unos puentes y abrir las válvulas manualmente, y a ver si funciona”.

Trascrurridas las primeras dos horas desde el inicio de esta situación, la tripulación conseguía poner en marcha la bomba eléctrica puenteada con una regleta y un interruptor, accionando así unas válvulas de la quilla manualmente lo que les permite usar la quilla con la bomba auxiliar eléctrica pero no con el motor principal.

“Hemos reemplazado uno de los fusibles, solo teníamos uno de repuesto, y después de hacer varias llamadas al equipo de tierra para comprobar todo el sistema bien, reemplazamos un fusible y de momento hemos conseguido trabajar con una de las baterías, la de estribor, y hemos podido volver a arrancar el barco”, comentaba Ñeti.

Una solución que permite solventar el problema temporalmente pero que a bordo reconocen no les deja en una situación ideal, ya que a partir de ahora para accionar la quilla tendrá que estar un tripulante abajo y además las maniobras serán más lentas y frágiles tal y como señalaba Cuervas-Mons: “El hecho que tengamos que usar este sistema para la quilla es una faena porque significa que uno de nosotros tendrá que estar abajo con este interruptor manejando la quilla. El que conduzca ya no podrá manejarla desde cubierta. Y un día que haya muchas viradas o trasluchadas o lo que sea, va a ser muy problemático porque tenemos un ‘tío’ menos en cubierta y el que conduzca tampoco podrá moverla. Ya veremos…”.