Vendée Globe 2016, los líderes completan media vuelta al mundo

Vendée Globe 2016, los líderes completan media vuelta al mundo
Día 33: Los líderes, a medio camino
– Armel Le Cléac’h y Alex Thomson ya han completado la mitad de la vuelta al mundo
– Tormenta para los dos líderes en la entrada del Pacífico
– Paul Meilhat pasó esta mañana la longitud del cabo Leeuwin
– Romain Attanasio, en plena reparación cerca del Cabo de Buena Esperanza
Ya están en el camino de vuelta. Armel Le Cléac’h y Alex Thomson completaron hoy la mitad del recorrido de esta octava edición de la Vendée Globe. Y la cabalgada salvaje continúa con una entrada en el Océano Pacífico que va a ser dura. Más de 1.200 millas detrás, Paul Meilhat cruzó a las 10:40 hora española la longitud del cabo Leeuwin (en el suroeste de Australia). Romain Attanasio está parado en una bahía cercana a Cabo de Buena Esperanza, donde trata de reparar su timón dañado. Esta noche la flota se ha estirado más de 6.000 millas y, dadas las condiciones climáticas, las diferencias seguirán ampliándose.
El cálculo es simple: a las 15:00 horas de hoy jueves Armel Le Cléac’h había recorrido 12.310 millas de las 24.480 millas teóricas de esta octava edición de la vuelta al mundo en solitario. Armel y también su rival más cercano, Alex Thomson, con 12.178 millas cubiertas a las 15:00 horas. Y en sólo de 32 días. Otros cálculos simples y espectaculares: si mantuviesen un ritmo tan alto (más de 17 nudos de promedio), los dos líderes completarían el recorrido en 64 días, dos semanas menos que el récord establecido en 2012-2013 por el francés François Gabart. Una última cifra remarcable: mientras que el primero ha completado el 50% de distancia, los últimos (Dídac Costa y Sebastián Destremau) sólo han cubierto el 25%…
La batalla del Pacífico
Armel Le Cléac’h (Banque Populaire VIII) llegó al final del Índico Sur este mediodía. El líder de esta Vendée Globe cruzó la longitud del cabo South East (el punto más meridional de Tasmania), entrando por tanto en el océano Pacífico. Relegado a 132 millas en la clasificación de las 18:00 hora española, Alex Thomson (Hugo Boss) lo hará en las próximas horas.
Los dos líderes entrarán en este nuevo océano en condiciones de tormenta, debido a una depresión que está creciendo en el sur de Tasmania. Sus condiciones ya son fuertes, incómodas y empeorarán con un viento que se espera aumente a 35-40 nudos. Les aguarda vivir horas de estrés e incluso considerar seriamente levantar el pie del acelerador, como explica Armel: “En previsión, he reducido trapo. Debo estar alerta, atento a la embarcación, comprobar que nada se rompa. Navego bien amarinado. Durante la gran tormenta voy a dejar la pura competición de lado. El objetivo es preservar el barco porque en la Vendée Globe no tenemos derecho a un comodín… Las condiciones mejorarán a partir del domingo. Entonces haré balance y espero volver a darle caña”.
El vueltamundista español Guillermo Altadill recuerda que es tiempo de supervivencia
El regatista oceánico español Guillermo Altadill conoce bien a Alex Thomson. Finalizó segundo en la Transat Jacques Vabre 2011 como co-patrón del británico y en la pasada edición de esa misma regata, en octubre de 2015, ambos tuvieron que ser rescatados por un helicóptero en el Atlántico después de que el barco en el que navega ahora Thomson volcase.
El Centro de Operaciones de París, situado junto a la torre Eiffel, los ponía hoy en contacto mientras Altadill estaba en Sydney, donde competirá en la Rolex Sydney-Hobart, y Alex navegaba por esa longitud. El español reconocía que es un adicto al mapa de posiciones de la Vendée Globe, el cual mira cada cuatro horas: “La baja que se les viene encima es muy dura, muy estirada de norte a sur. Es tiempo de supervivencia”.
Thomson no lo olvidaba: “Sin duda. Llevo entre dos y tres rizos, J3 y voy sin foil. Simplemente intentaré ir con todo el cuidado posible. Pero conoces estos barcos, no quieren ir más despacio, no importa si llevas mucho o poco trapo. Sinceramente, no miro dónde está Armel. No hay nada que pueda hacer respecto a él. Está donde está. Por el momento, sólo me preocupo de mí y de intentar mantener el barco en una pieza. Intento ir lo más rápido que puedo pero de forma razonable e intentar no romper nada”.
Paul Meilhat, tercero en cabo Leeuwin
Ésta es la otra noticia del día: a las 10:40 horas Paul Meilhat (SMA) cruzaba la longitud de cabo Leeuwin después de 31 días 21 horas y 38 minutos de regata. En el mismo barco pero hace cuatro años, el vencedor de la pasada edición de la Vendée Globe, François Gabart, empleó 34 días, 10 horas y 28 minutos. Esta comparación tiene sus matices dadas las diferentes condiciones climáticas encontradas por los dos regatistas, pero el rendimiento de Paul merece destacarse. Meilhat también ha sido el más rápido de la flota en las últimas 24 horas.
El siguiente en cruzar Leeuwin será el cuarto clasificado: Jérémie Beyou (Maître de CoQ), probablemente esta tarde – noche. Jérémie había admitido que hace unos días pensó en abandonar cuando se rompió su gancho de la mayor. Pero encontró la fuerza necesaria para reparar y seguir su regata. Su tenacidad es recompensada porque permanece rozando el podio provisional.
“Los días son iguales”
Más atrás casi todo el mundo navega en el océano Índico. “Los días pasan en un escenario que no cambia: una borrasca, el paso de un frente, una transición anticiclónica y la nueva borrasca”, comentaba Fabrice Amadeo (14º a bordo del Newrest Matmut) en un video enviado hoy.
A pesar de ello, los navegantes solitarios no tienen tiempo para aburrirse según ha apuntado el primer neozelandés de la historia en competir en esta regata, Conrad Colman: “Estoy liado con mil reparaciones para mantener el barco en orden. ¡Me acabo de pasar hora y media subido al mástil por una costura! Todo con 20 nudos de viento. Tengo otras cuestiones técnicas para gestionar, como reemplazar los cables eléctricos que se quemaron en el incendio que tuve hace unos días. No doy a basto”.
Después de su épica reparación del timón (11 horas de trabajo ininterrumpido), Eric Bellion (CommeUnSeulHomme) ha encontrado nuevos compañeros de viaje: Alan Roura (La Fabrique) y Rich Wilson (Great American IV). Los tres se encuentran en un margen de treinta millas.
En cuanto a Romain Attanasio (Famille Mary – Etamine du Lys), éste todavía está fondeado en una bahía protegida cerca del Cabo de Buena Esperanza. Se las arregló para sacar los timones seriamente dañados y se sigue con su reparación, que promete ser nada fácil.
MÁS DECLARACIONES
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Armel Le Cléac’h (Banque Populaire VIII):
“Las condiciones en el Atlántico fueron ideales para establecer un buen tiempo en cabo de Buena Esperanza. Luego, en el Índico, las borrascas se han encadenado y nunca nos hemos detenido. Por tanto es lógico que hayamos mejorado en días el tiempo de referencia. Alex (Thomson) y yo tenemos ventaja sobre nuestros perseguidores, pero voy a ser el primero llegar a la fuerte tormenta y él podría volver a recuperar desde atrás. Pero no me importa: son los efectos goma tan habituales en los mares del Sur”.
Eric Bellion (CommeUnSeulHomme):
“Hacer un cambio de timón en los Cuarenta Rugientes es una experiencia bastante impresionante para un navegante. Nunca hay que darse por vencido, ¡jamás! Cuando estamos solos encontramos recursos insospechados. Estoy feliz de no haber renunciado. Como anécdota, el viento aumentó justo cuando estaba poniendo el último tornillo, como una película. Me duelen todos los músculos y estoy lleno de astillas de carbono… pero sobre todo estoy de nuevo en la regata. Estoy bastante tranquilo, tengo que descansar un poco y limpiar el barco. Me alegra ver a Alan (Roura) y Rich (Wilson) atrás: podemos hacer juntos un largo camino. Todavía queda mucho y seguramente muchas más aventuras. Me solidarizo con Romain (Attanasio). Espero que sea capaz de retomar la regata. El abandono de Sébastien (Josse) me entristece. En realidad era mi favorito”.
Alan Roura (La Fabrique):
“Fue una noche complicada, sobre todo temprano, cuando hubo mucho viento. Me fui de orzada y el barco quedó acostado. Pensaba que había dado la vuelta entera (volcar y adrizarse por el otro lado). Me golpeé la pelvis pero ahora estoy mejor. Parecemos estar alternando cada día entre el buen tiempo, tormentas y cielos grises. Se necesita tiempo para acostumbrarse. Físicamente es agotador y te deprime también, ya que las condiciones son muy difíciles, pero el barco y su patrón estamos bien”.
Enda O’Coineen (Kilcullen Voyager Team Ireland):
“A esto le llaman los Cuarenta Rugientes con razón. Rugen de verdad. Tuvimos un respiro durante 12 horas, con sol y vientos de sólo 20 nudos. Luego volvió rápidamente a 30 nudos largos. Parece que nunca termina. Nuestra preocupación era que, como el viento había rolado un poco al norte, podríamos salir corriendo evitando la zona de exclusión de hielo. El viento helado y el frío también son implacables. He perdido la cúpula del radar y el eco de activación”.
Thomas Ruyant (Le Souffle du Nord pour le Project Imagine):
“En realidad fue la toma de entrada del agua para el tanque de lastre la que dañó parte del fondo del casco cuando se abrió mientras nos estrellamos contra una ola. Tenía un surtidor de agua de 20 centímetros por lo que necesitaba actuar rápidamente. Lo bloqueé, para empezar, con los pantalones de agua. Trasluché, enrollé la vela de proa y evalué el daño. Luego rellené el agujero usando la espuma del interior y lo sellé con fibra de carbono. Parece estar funcionando, pero esa toma de agua queda inutilizada. Cuando sucedió pensé que mi regata había terminado. El motor no se ha visto afectado y ya he conseguido ponerlo en marcha dos veces. Perdí un día con todo esto y en las reparaciones en sí empleé ocho horas”.