Regresa la epica Golden Globe Race en 2018

Golden Globe Race 2018

30 navegantes… 30.000 millas… sin escalas… en solitario… sin asistencia externa.

“Creo que esta Golden Globe Race es una idea maravillosa. ¿Por qué soñar con ella y no hacerla? Este es un desafío que se ha creado para lograr ese sueño”. Sir Robin Knox-Johnston.

Para celebrar el 50 aniversario de la histórica victoria de Sir Robin Knox-Johnston en 1968/69, en la Sunday World Globe Yacht Race, – la primera regata de vuelta al mundo en solitario y sin escalas-, el 16 de junio de 2018 arrancará en Falmouth una nueva Golden Globe Race.

Al igual que la regata original organizada y patrocinada por el Sunday Times, el concepto de la Golden Globe Race 2018 es muy simple: Salida de Plymouth (Inglaterra) el 30 de junio de 2018 y navegar en solitario y sin escalas alrededor del mundo, vía los cinco Grandes Cabos para regresar a Plymouth. Los participantes están limitados a navegar con barcos y equipos similares a los que utilizó Sir Robin en esa primera regata. Esta regla supone navegar sin tecnología moderna y sin beneficiarse de las ayudas a la navegación basadas en los satélites. Los competidores deberán navegar en barcos de entre 32 y 36 pies de eslora (entre 9.75 y 10.97m) diseñados antes de 1988 con quilla corrida y con el timón unido a su borde de salida. Estos barcos serán fuertes y robustos, similares en concepto al Suhaili, el ketch de 32 pies de Sir Robin.

En contraste con las profesionalizadas regatas oceánicas, esta edición es el regreso a una época conocida como la “Edad de Oro” de la navegación en solitario. El Suhaili es un ketch lento pero robusto, de 32 pies de eslora, construido siguiendo el diseño de William Atkins ERIC. Su estructura es de madera de teca y a bordo no llevaba ordenador, ni GPS, ni teléfono via satélite ni potabilizadora de agua. A bordo de este barco Robin completó el desafío sin ayuda externa y sin la ayuda de un router meteorológico en tierra. Consigo solo llevaba un cronómetro de cuerda y un barógrafo para enfrentarse al mundo en solitario y solo bebía el agua de lluvia que lograba recoger. Pero, a pesar de todo, estuvo a la altura del océano y fue capaz de contemplar y absorber todo lo que este épico viaje le tenía que ofrecer.

Esta edición aniversario de la Golden Globe Race es un homenaje a la primera edición, a su ganador, Sir Robin Knox-Johnston, a su barco y a ese importante logro mundial. Los competidores en esta regata navegarán a bordo de sencillos barcos con un sencillo equipo básico para garantizarles una experiencia satisfactoria y personal. Es un desafío puro y duro, ya que antepone la aventura a la victoria. Es para “los que se atreven”, como lo hizo Sir Robin. Los treinta valientes contarán con un sextante y con cartas de papel, pero sin instrumentos electrónicos ni pilotos automáticos. Anotarán a mano sus registros y serán ellos los que decidan como enfrentarse a la meteo. Sólo de vez en cuando, contactarán con sus familiares y seres queridos y con el mundo exterior gracias a las emisoras de onda larga que llevarán a bordo. Hoy en día, es posible dar la vuelta al mundo en solitario en menos de 80 días, pero los navegantes inscritos en esta regata pasarán alrededor de 300 días en el mar en pequeñas embarcaciones, desafiándose a sí mismos y a los demás.

El regreso a la Edad de Oro de la navegación en solitario.

En 1968, nueve hombres iniciaron la primera regata de vuelta al mundo en solitario y sin escalas… Solo terminó uno.

En agosto de 1966, el navegante británico Francis Chichester zarpó de Inglaterra para navegar en solitario por todo el mundo hacia Australia y vuelta a través de los cinco grandes cabos a bordo del velero de 16 metros Gipsy Moth IV, en un intento de batir los records establecidos por los Clipper. Completó la circunnavegación en 226 días (274 días incluyendo la escala en Sydney) estableciendo el récord de vuelta al mundo más rápido a bordo de un velero pequeño.

Gran aventurero y excelente navegante, Chichester despertó un gran interés gracias a la cobertura exclusiva proporcionada por el periódico The Sunday Times. Tras su regreso triunfal el 28 de mayo de 1967, fue nombrado caballero por la reina Isabel II y se convirtió no sólo en un héroe británico, sino en una inspiración para muchos más que seguirían a su camino. Para el hombre ya solo quedaba un último reto: dar la vuelta al mundo en solitario y sin paradas, y un buen número de navegantes comenzaron a planear el reto.

En marzo de 1968, se anunció la Sunday Times Golden Globe Race, el primer intento de navegar en solitario y sin paradas alrededor del mundo. No había cuota de inscripción, prácticamente ninguna regla ni requisitos de calificación porque la mayoría de los que se inscribieron ya llevaban tiempo preparándose para intentar el asalto al último desafío. Al ofrecer un trofeo para la primera persona en dar la vuelta al mundo navegando en solitario y sin paradas vía los cinco grandes cabos y otro premio de 5000 libras esterlinas por el tiempo más rápido, el periódico creó instantáneamente una regata y, a la postre, una gran historia…

Nueve variopintos personajes con distintas habilidades para la navegación encabezaron una extraña colección de barcos. Entre ellos, hubo solo uno que finalizó el desafío, Robin Knox-Johnston con su ketch de 9.75 metros de eslora con el tradicional doble aparejo, el Suhaili, al principio considerado como el barco de la flota con menos posibilidades de victoria. El resto de la flota se hundió, se retiró o se suicidó. El francés Bernard Moitessier siguió navegando con su resistente velero por el mundo, Joshua Slocum dobló Cabo de Hornos para volver a dar una segunda vuelta al Océano Austral terminando su recorrido en Tahití para “salvar mi alma“, como él mismo dijo, en lugar de regresar a la civilización como un posible ganador y con cierta fama.

Donald Crowhurst navegó un viaje imaginario alrededor del mundo, cuando en realidad navegaba en círculos en el Océano Atlántico. Simplemente transmitía informes de posición falsos con la esperanza de engañar al mundo. En última instancia, este engaño lo acabó trastornando, todo descrito con gran detalle en su cuaderno de bitácora, hasta tal punto que finalmente se tiró por la borda en un aparente suicidio; su trimarán fue encontrado a la deriva, abandonado.

La Golden Globe Race del Sunday Times rápidamente se convirtió en una leyenda para todo el mundo, navegantes o no, con sus triunfos y sus tragedias y el épico esfuerzo de hacer frente a lo desconocido. Lo sigue siendo hoy en día. Más tarde, la regata sería la inspiradora de míticas regatas como la BOC Challenge Around Alone o la Vendée Globe.

Ruta de la Golden Globe Race.

Los participantes deben estar en la sede de la regata antes de las 16:00 horas del 11 de junio de 2018. Las inspecciones de seguridad se llevarán a cabo antes del evento. El reloj de la regata comenzará a contar con el pistoletazo de salida el 30 de junio de 2018. Si un participante no comienza la regata dentro de los cinco días siguientes a la salida se considerará como retirado. Los participantes pueden buscar refugio y fondear (usando el motor si es necesario) para hacer reparaciones, pero no pueden entrar en puerto y ninguna persona puede dar ningún tipo de asistencia de material a lo largo de toda la regata. Al final de la regata, los libros de registros de los barcos y las notas de navegación celestes serán examinados para comprobar el cumplimiento y las declaraciones adicionales firmadas por el participante, confirmando el cumplimiento de la regla durante la regata.

El recorrido de la regata consiste en una circunnavegación que comienza y que termina en un puerto de la costa sur británica. Los competidores navegarán por el Atlántico de Norte a Sur dejando:

– Marca costera de las Islas Canarias por estribor, una oportunidad perfecta para entrevistar a los patrones mientras descienden sin detenerse y sitio perfecto para entregar cartas e imágenes.
– Marca de la isla de Cabo Verde por estribor, otra oportunidad para entregar documentación.
– Cabo de Buena Esperanza por babor
– Isla del Príncipe Eduardo por estribor
– Islas Crozet por estribor
– Islas Kerguelen por estribor
– 45°S de latitud por estribor. Es una línea imaginaria que los participantes no deben cruzar o se enfrentarán a una penalización de tiempo; el Control de Regata sigue a los barcos vía satélite.
– Cabo Leeuwin por babor
– Gatepoint en Storm Bay Tasmania. Los participantes deben cruzar una línea y arriar las velas, para dejarse ir a la deriva, o echar el ancla durante 90 minutos. Las familias, medios de comunicación y amigos pueden entonces entrevistarse y charlar con ellos pero sin subir a bordo de sus barcos; las películas y las cartas pueden pasarlas a los barcos que los esperan pero nada puede subir a los barcos de los participantes. Sólo después de los 90 minutos de parda pueden volver a cruzar la línea y continuar su ruta hacia el Cabo de Hornos. El reloj no se detiene.
– Snares Islands al estribor.
– Islas Bounty a estribor.
– Waypoint en la posición 46°S, 174°W por estribor. Una marca de paso imaginaria.
– Cabo de Hornos por babor
– Marca costera de la isla de Malvinas por estribor. Una última oportunidad para entrevistar a los patrones después del agotador Océano Austral y del paso de Cabo de Hornos mientras navegan sin detenerse rumbo a casa.
– Navegar el Atlántico de sur a norte hasta la línea de meta.

Navegando como si fuera 1968

En el mundo de la navegación oceánica, el dinero y los patrocinios han creado y continúan creando espectaculares regatas oceánicas.

Estos patrones de élite, gladiadores oceánicos, son auténticos campeones, lo mejor de lo mejor y con razón ya que navegan con lo mejor de lo mejor en cuanto a la tecnología. Pero, ¿no habrán perdido algo del carácter humano? La utilización de la alta tecnología a bordo, parece que está reservada solo para unos pocos. ¿Puede un navegante normal soñar con poder participar en una regata oceánica? A menudo, estos navegantes, normales y corrientes, pierden ese sueño, sabiendo que está al alcance sólo de unos pocos. El sueño se desvanece y muere.

La naturaleza Retro de las reglas de 1960 y las condiciones para poder participar en la Golde Globe Race han abierto una nueva página en blanco en la historia de la vela. Se ha generado una gran expectación y entusiasmo en los círculos de vela de todo el mundo. Dicen que este estilo retro es la idea perfecta en el momento adecuado y puede muy bien encabezar un movimiento hacia la Navegación retro. La sola idea de una regata en solitario, a bordo de resistentes barcos, sin el uso de la tecnología y combinado con el arte de la navegación y el ingenio del navegante, con su pasión y determinación para cruzar la línea de meta en primer lugar, es suficiente para entender la satisfacción que llega a generar. Es una aventura muy asequible y un reto para todos!

Los participantes en la Retro Race Golde Globe, solo tendrán a bordo lo mismo que tenía a bordo del Suhaili Robin Knox Johnston en 1968. Eso significa decir NO a los GPS, plotters, pilotos electrónicos de viento, pilotos automáticos eléctricos, ordenadores, iPhone, teléfonos vía satélite, cámaras digitales, reproductores de CD, calculadoras de bolsillo, relojes electrónicos, potabilizadoras de agua, no a la fibra de carbono, al kevlar, al spectra… por lo que regresarán a bordo las cámaras de fotos de carrete, las cintas de casete, los sextantes, los relojes de cuerda, la corredera manual, las velas de Dacron, las veletas y las máquinas de escribir.