Primera granja marina eléctrica

El buque eléctrico Elfrida.
Noruega quiere ser verde. La fecha, 2030. Para entonces, el Gobierno se ha comprometido a reducir un 40% las emisiones de dióxido de carbono y otros gases que provocan el efecto invernadero. No será fácil para un país que prácticamente genera toda su electricidad a partir de fuentes renovables. Por eso, el sector pesquero resulta tan atractivo. Esta industria, que actualmente gasta cerca de 400 millones de litros de diésel al año, podría reducir su consumo de combustible en un 80% si da el salto a la propulsión eléctrica.

 El primer paso vino con los ferriesun país con un fluido tráfico marítimo que cuenta con más de 50 rutas. En 2015, Noruega presentó el primer ferry eléctrico para vehículos y pasajeros del mundo, alimentado mediante baterías. Lo hizo gracias a la colaboración de Siemens con el astillero local Fjellstrand. Desde entonces, la compañía tecnológica alemana ha recibido nuevos proyectos de transbordadores con baterías, pero el sector pesquero quedaba descubierto. Hasta ahora.

El país nórdico acaba de estrenar la primera granja marina eléctrica del mundo. El Elfrida, que así se llama el navío, operando desde este mes de febrero en el puerto de la isla de Frøya. Su dueño es uno de los mayores productores de salmón a nivel mundial, Salmar Farming AS, y utiliza el barco diariamente para llegar hasta el criadero de peces, a dos kilómetros de la costa, un trayecto que puede durar unos 50 minutos. El buque sirve para transportar alimento y equipamiento, recolocar las jaulas de los peces, comprobar los fondeaderos y realizar las inspecciones. Ahora ya lo hace sin consumo de combustible.