North Sails: cómo hacer de la velería un arte

North Sails: cómo hacer de la velería un arte

Han desarrollado las velas para ocho de los nueve equipos que han ganado la Volvo Ocean Race desde 1989. Relatamos los 9 aspectos fundamentales de las velas diseñadas y fabricadas de forma personalizada por North Sails para la Volvo Ocean Race.

Ocho de los nueve ganadores de la Volvo Ocean Race desde la edición de 1989-90 han vestido sus velas. El Steinlager 2 abrió un camino imparable.
Aquí está todo lo que hay que saber sobre las velas de North Sails.

1) No son paneladas, son de materiales compuestos
En lugar de ensamblar paneles de tejido para respetar una forma determinada de la vela, las velas de la Volvo Ocean Race son de materiales compuestos, lo que significa que los hilos de material 3Di se orientan, ofreciendo una estructura estable a la vela donde más lo necesita. ¿El resultado? Una relación incomparable entre peso y rigidez y una durabilidad superior. Este es un proceso patentado por North Sails, por lo que es imposible lograr materiales compuestos 3Di en ningún otro lugar del mundo.

2) North Sails no se queda únicamente sobre la cubierta…
Hoy en día, el diseño de velas abarca muchas más cosas que antes. Cuando se encarga un barco nuevo, los diseñadores suelen llamar a North Sails desde el inicio de la planificación para colaborar en la producción de un barco bien equilibrado. Este es exactamente el caso del Volvo Ocean 65, en el que Farr Yacht Design trabajó codo a codo con North Sails y Southern Spars para crear un paquete cohesionado en el que el casco, los apéndices, la jarcia y las velas fueron diseñadas como parte de un todo. No se trata únicamente de qué velas tengas, sino de lo que quieres hacer con ellas. Es por esto por lo que cada equipo de la Volvo Ocean Race recibe un VPP (Velocity Prediction Program/Programa de Predicción de Velocidad) personalizado, que responde al rendimiento potencial de su barco de acuerdo a datos como la velocidad y el ángulo de viento, y aconseja cuál es la mejor vela para optimizar el rendimiento deportivo en todas las condiciones.

3) Cada vela forma parte de un puzzle de ocho piezas
Cada equipo de la Volvo Ocean Race recibe un inventario de velas, que forma una especie de puzzle para formar el paquete completo. Las velas son idénticas para todos los barcos, pero la diferencia está en cómo la usan, con ligeras variaciones de ángulo, trimado y puesta a punto. Cada equipo configurará su barco, jarcia y velas de forma ligeramente diferente, intentando optimizar al máximo su rendimiento.

4) Todo gira en torno a los datos
Si hay algo en lo que los regatistas de la Volvo Ocean Race son buenos es en lograr que los barcos vayan rápido. No hay mucha gente que haya competido sin descanso por los océanos más duros del planeta, por lo que la Volvo Ocean Race ofrece un banco de pruebas que no tiene precio para seguir evolucionando los productos de North Sails. Para la edición de 2017-18, los equipos tendrán una vela más en su inventario, ampliando el abanico de siete a ocho velas.

“Los equipos siempre cambiaban las configuraciones en ceñida de 10 a 15 nudos y en un descuartelar. Cuando los equipos usaban el MH0 (Masthead Zero) le exigían demasiado al barco. Cambiar al J1 les hacía perder potencia. Por ello, uno de los cambios que hicimos para 2017 fue añadir un J0, que se sitúa entre el MH0 y el J1 y cubre ese rango”, explica Gautier Sergent, diseñador de North Sails.

5) Cada cambio o mejora tiene un efecto dominó
La introducción del J0 en el inventario de velas ha llevado a otros cambios importantes en el rango. Por ejemplo, el FR0 (Fractional Code Zero/Código Cero Fraccional), que antes se usaba en un rango muy pequeño en ceñida entre el J1 y el MH0, ahora se usa con vientos portantes. El FR0 para la edición de 2017-18 está hecho de 3Di FORCE, una nueva aplicación para vientos portantes de la velería de materiales compuestos North Sails 3Di. Esto quiere decir que la vela es más estable con una estructura 3Di y que aumenta el rango de condiciones, lo que supone buenas noticias tanto para los regatistas como para los diseñadores. El bonus añadido del 3Di pasa porque las velas se reproducen más fácilmente, ya que las velas hechas con moldes permiten una fabricación y un ensamblaje más aerodinámicos que las paneladas. Cada tipo de vela puede hacerse en cadena: el molde se coloca una vez y las velas se consolidan una a una, algo que es fundamental en una clase monotipo.

“El proceso de producción de la forma de la vela ahora está completamente automatizado y durante el proceso se sigue un control de calidad con diversos pasos para asegurar la consistencia. En el pasado, el hecho de unir paneles manualmente para producir una vela significaba que nunca había dos velas exactamente iguales. North Sails 3Di ha resuelto este problema y es la única opción para un monotipo de competición a este nivel”, afirma Nathan Quirk, responsable de la división de velas del Boatyard.

6) Vamos a surfear

¿Que sería del hecho de tener el triple de navegación en el Oceáno Sur en 2017-18 si no tuviéramos las velas adecuadas para sacarle el máximo rendimiento? Bien, no hay que preocuparse: el nuevo inventario de velas está perfectamente preparado para una navegación con mucho protagonismo de los portantes. El FR0 está diseñado especialmente para aprovechar estas condiciones y permitir a los regatistas que surfeen las olas en plenas condiciones.

7) Todo está en la planificación
Aunque no hay bola de cristal que valga cuando hablamos de la Volvo Ocean Race, cualquier navegante vueltamundista confirmará que se puede ganar muchas millas estudiando los datos, y lo mismo que sucede con los diseñadores de velas. North Sails siempre ha hecho un rutaje muy detallado con dos inventarios para asegurar que están usando el equilibrio correcto, y con la introducción del J0 y el cambio del FRO, deberían necesitarse menos cambios de vela.

8) ¿Predecir el futuro?
Tampoco hay ninguna bola de cristal capaz de predecir una regata alrededor del planeta, pero los diseñadores de velas pueden estudiar la ruta y elaborar datos que ayuden para la toma de decisiones basándose en patrones meteorológicos históricos.

“Con la incorporación de una nueva vela, las tripulaciones puntualizan rápidamente que hay una velas más que transportar y que estibar en el barco. Pero después de mirar el inventario como un todo y chequear las configuraciones disponibles, nos hemos encontrado con que ahora la cantidad de cambios de vela que hay que hacer se reduce significativamente con la introducción del J0”, afirma Gautier Sergent, diseñador de North Sails.

9) Reducción de riesgos
No hay una prueba más dura para el comportamiento de una vela que la Volvo Ocean Race, y por ello un equipo especializado del Boatyard formado por expertos en jarcias, constructores y veleros va a viajar a todas las paradas y trabajará a pleno rendimiento para que los barcos estén siempre en perfectas condiciones. Van a comprobar entre 60 y 80 velas en cada parada, ya que la fiabilidad es clave. Además el 90% de los daños que sufren las velas se producen durante las maniobras y los cambios de vela, con lo que esos sutiles cambios que se realizan para mejorar su rendimiento cambian totalmente el panorama. Para ahorrar tiempo y energía a bordo, la medida del grátil de las velas tipo ‘code’ se ha reducido para facilitar los ‘peelings’ o los cambios, y, además, un accesorio relativamente simple – llamado ‘integrador’ – se ha añadido al A3 (la vela más grande a bordo), lo que permite enrollarla de forma más rápida, limpia y con menos riesgo de rotura.