Mitos y verdades sobre las Baterías

Mitos y verdades sobre las Baterías

Mitos y verdades sobre las Baterías

 

 

Se cuentan muchas cosas sobre las baterías en relación a su duración, a cómo sacar el mejor partido, a como recuperarlas si están muy viejas o como utilizarlas para que nos duren más. Muchos ciertos y otros falsos… Descubra toda la verdad.

 

 

El ácido de la batería sólo es peligroso porque quema la piel

¡Mucho cuidado! En ambientes marinos, si el ácido sulfúrico (electrolito de la batería) se mezcla con agua del mar, incluso en pequeñas cantidades, se produce una reacción química con los iones cloro de la sal del mar, dando como resultado un gas cuya inhalación es mortal! Las baterías de los barcos deberían estar instaladas en lugares aislados de las cabinas y bien ventilados (Cosa que NO ocurre en la inmensa mayoría de los barcos actuales) No hace mucho tiempo pude navegar en un nuevo velero que al llevar estropeada la batería, la carga del alternador producía una barbaridad de gases irritantes, haciendo impracticable el interior del barco. Totalmente inaceptable. En los barcos fabricados en USA, el compartimiento en donde van montadas las baterías debe ser totalmente independiente de los habitáculos donde hacemos vida a bordo, algo que no está contemplado en las normas europeas.

 

 

Almacenar la batería sobre un suelo de cemento acelera la descarga

Quizás, pero en la época de nuestros abuelos, cuando la carcasa de las baterías era de materiales algo porosos. Desde hace muchas décadas eso es imposible. Sin embargo es importante que la superficie superior esté seca y limpia para evitar corrientes de fuga.

 

 

Llevar el barco a motor carga totalmente la batería

Lo importante es la corriente que genere el alternador del motor y sobre todo si esta corriente generada se emplea en cargar las baterías. Si llevamos el motor bajo de vueltas y además estamos consumiendo mucha electricidad a bordo, sus baterías puede que no estén cargando nada de nada aunque llevemos el motor encendido.

 

 

 

 

Cualquier batería es totalmente segura y no puede explotar

Ojo! Al cargar cualquier batería de ácido/plomo, normalmente se desprende hidrógeno y oxígeno. Por esta razón el compartimiento de las baterías debe tener una ventilación independiente y deberían estar instaladas en una zona totalmente aislada de las cabinas del barco (como NO ocurre con la práctica totalidad los barcos que conocemos).

El desprendimiento de gas es pequeño y no suficiente como para originar una deflagración importante, pero al estar rellenas de ácido sulfúrico la explosión podría ser muy peligrosa sobre todo para los ojos. Cada año miles de personas sufren heridas y quemaduras de diversa consideración por este hecho.

 

Lo mejor es ventilar un buen rato el interior del barco, si este lleva tiempo sin ser utilizado, o acabamos de cargar las baterías en puerto, antes de poner los contactos de las baterías o intentar arrancar el motor. Puede que debido a la carga, las células de la batería tengan una alta concentración de hidrógeno. (por encima del 4,1%).  Si además el líquido electrolito está bajo, parte de las placas quedan al descubierto y por tanto en contacto con el gas. Se crea un puente eléctrico de baja resistencia entre los extremos superiores de las placas. Esta circulación de corriente puede crear una chispa en una de las células que inflama el altamente inflamable hidrógeno. La carcasa de la batería se partirá esparciendo todo el ácido sulfúrico.

 

 

 

 

Conectar una batería con la polaridad invertida producirá un brutal calentamiento de esta, y posiblemente el resultado final sea una perfecta explosión.

 

 

Una batería sin usarse se mantiene con buena cargada

Dependiendo del tipo de batería la autodescarga puede ser del orden de 1% al 15% mensual (si la batería está ya muy estropeada) Las altas temperaturas favorecen este molesto efecto electroquímico. Por ejemplo a 30º de temperatura, la autodescarga será el DOBLE que a 24º C. Con las nuevas tecnologías de plomo/calcio de ha conseguido reducir enormemente la autodescarga, pudiendo aguantar perfectamente todo el invierno sin necesidad de ninguna carga.

 

 

 

 

Una batería ‘Sin mantenimiento’ nunca requiere ser mantenida

Si se encuentra en zonas tropicales o ecuatoriales el calor puede acabar con la batería. Con estos climas es preferible utilizar baterías no estancas y revisar periódicamente los niveles de electrolito, para rellenarla con agua destilada en caso necesario.

 

 

 

Probar el alternador desconectando la batería con el motor en marcha

Es una barbaridad, ya que la batería hace las veces de filtro y estabilizador de tensión en el circuito eléctrico del barco. Se puede estropear la costosa electrónica de a bordo, debido a los altos picos de voltaje que a veces entrega el alternador.  Si quiere saber si el alternador genera corriente nunca quite ningún borne de la batería, para comprobar su funcionamiento. Simplemente utilice un voltímetro y cambie el régimen de giro del motor mientras mide la tensión de salida.

 

 

Los cargadores electrónicos por pulsos pueden revivir una batería sulfatada

La utilización de estos cargadores modernos no asegura nada. Los técnicos más expertos en baterías reconocen que no existen pruebas concluyentes que indiquen que estos caros y avanzados sistemas de carga funcionen mejor que los tradicionales y baratos de toda la vida, que funcionan con tensión constante. Tampoco existen pruebas claras en favor de ciertos aditivos que supuestamente arreglan el sulfatado de las baterías al ser añadidas al electrolito. La mejoría puede ser momentánea, pero sin efectos positivos a largo plazo.

 

 

 

 

Con días muy fríos, podemos dar luces para calentar la batería antes de arrancar el motor

Otra barbaridad. Es cierto que si ‘chupamos’ de la batería, la corriente interna calentará el electrolito y por tanto mejoraría su capacidad para entregar la energía química almacenada. Pero el balance final es negativo, ya que para calentarla de esta manera hemos tenido que utilizar una parte de su propia energía. Lo que si tiene mucho sentido es calentar las baterías por cualquier otro método, por ejemplo con bolsas de agua caliente. Para climas extremadamente fríos es mejor utilizar otras tecnologías de baterías como las de Níquel-Cadmio.

 

 

La baterías duran más en climas templados

Justo lo contrario. En climas cálidos, y por termino medio, las baterías durarán un 70% de lo que lo harán en climas más fríos.  El calor es un enemigo para las baterías, especialmente para las selladas y las marcadas como ‘sin mantenimiento’

 

 

Las baterías de ciclo profundo tienen efecto ‘memoria’

Nada de eso. Ninguna batería de ácido plomo tiene este problema, que solo ocurre con las baterías de Níquel Cadmio. Por esta razón aparecieron en el mercado las baterías de Níquel/Metal-Hidruro, que ya no requieren ser descargadas a fondo para recuperar la máxima capacidad de almacenamiento. Es más si descarga usted a fondo la batería de su barco, acaba de estropear una parte importante de su capacidad de almacenamiento. Hágalo varias veces seguidas, y tendrá que tirarlas a la basura con toda seguridad. (Utilice un punto limpio, pues son muy contaminantes y es una total salvajada y delito ecológico echarlas sin más al cubo de la basura)

 

Las baterías del barco deben permanecer el mayor tiempo posible al máximo de su carga para alargar su vida útil.