La flota de Volvo Ocean Race en zona de transición

Vuelven los Doldrums: ¿oportunidad o peligro?

La flota de Volvo Ocean Race está a punto de chocar con otra zona de transición: los ligeros e inestables vientos de los Doldrums suponen un nuevo reto.

Los seis barcos que están compitiendo en la sexta etapa de la Volvo Ocean Race están a punto de adentrase de nuevo en los doldrums. Como siempre, la transición al hemisferio sur se convierte en una oportunidad para algunos y en un peligro para otros.

Entre los que pueden sentir la amenaza en cubierta destaca la tripulación del SHK / Scallywag, la que navega más al oeste, que están sufriendo mucho por el ángulo que necesitan hacer para dirigirse a su destino. Han ido perdiendo millas durante las últimas 24 horas y se han bajado del segundo al quinto puesto, a casi 50 millas del líder, el team AkzoNobel.

En el parte de posiciones de las 1300 UTC del jueves, todos los demás barcos de la flota están recuperando muchas millas ya que el AkzoNobel ha sido el primero en llegar a la zona de transición. Uno de los grandes beneficiados ha sido el MAPFRE, que marcha segundo después de este baile de millas.

“Las sensaciones son buenas”, afirma Xabi Fernández. “A ver si la suerte nos acompaña un poco y podemos dar otro zarpazo”.

© Ugo Fonolla/Volvo Ocean Race

“Se trata de dónde estamos posicionados en la flota en dirección a la zona de menos viento”, dijo el patrón del Scallywag David Witt. “Será interesante ver si alguien sube o baja la proa para tratar de cambiar su posición”.

“Es un gran desafío para nosotros (el liderato). Tomamos decisiones y los que vienen cdetrás pueden ver si funcionan o no. Los modelos meteorológicos no tienen en cuenta los efectos locales, por lo que es un lugar en el que somos vulnerables”.

El objetivo de toda la flota, como siempre, es llegar los primeros a los doldrums para ser también los primeros en salir y coger los alisios del hemisferio sur que les llevarán hasta Nueva Zelanda.

Desde los barcos llegan sensaciones muy diferentes sobre las condiciones de navegación en las últimas 24 horas. Para la patrona del Turn the Tide on Plastic, Dee Caffari, todo va de maravilla: “Actualmente tenemos unas condiciones increíbles, con mucha agua en todas partes. Es como bañarte cada dos por tres, ¡excepto que es agua salada y no un baño de burbujas!”.

Sin embargo, desde el Team Brunel, Kyle Langford destaca las brutales condiciones de vida que están experimentando. “Estar abajo es horrible. Dormir es muy difícil. La temperatura del agua es de casi 30 grados, por lo que hace mucho calor”, dice.

Langford continúa con la descripción. “Es difícil mantener la tranquilidad. Y además, tenemos 30 nudos de viento; es muy incomodo. Fuera es algo mejor, pero no mucho. Lo peor es el agua salada, que quema los ojos. Todos llevamos gafas de esquí. Pero lo bueno es que estamos haciendo millas rápidamente. Son condiciones difíciles, pero rápidas”.