Hace historia en la Sydney-Hobart el ‘Perpetual Loyal’

El navegante Juan Vila pronosticó 24 horas antes del inicio de la 72ª Rolex Sydney-Hobart que el supermaxi más rápido de la flota tardaría 1 día y 15 horas en completar las 628 millas, tiempo con el que se establecería un nuevo récord. Y quizá pudo haber acertado con precisión de cirujano, si su barco no hubiera sufrido una avería que lo dejó fuera de combate cuando navegaba en primera posición. La gloria fue finalmente para el Perpetual Loyal paró el crono en 1 día, 13 horas, 31 minutos y 2 segundos, navegando a una espectacular velocidad media superior a los 16,7 nudos.

El tiempo establecido por Perpetual Loyal mejora en 4 horas, 52 minutos y 10 segundos el anterior récord, establecido por Wild Oats XI en 2012 en 1 día, 18 horas, 23 minutos y 12 segundos. Dos españoles han formado parte de la tripulación que ha protagonizado un nuevo hito en la historia de la prueba.

David Gray / ReutersDavid Gray / Reuters
Para exprimir todo el potencial a los 30,5 metros de eslora del velero, copatroneado por su armador, Anthony Bell y Tom Slingsby ha contado con una veintena de regatistas experimentados como el navegante Tom Addis (conavegante del Wild Oats XI en el récord de 2012), el neozelandés Chris Nicholson, o los cántabros Antonio, ‘Ñeti’, Cuervas-Mons y Pablo Arrarte, ambos en las tareas de jefes de guardia.

Palmarés impecable para Arrarte y Cuervas-Mons
Pablo Arrarte y Antonio Cuervas-Mons. | RolexPablo Arrarte y Antonio Cuervas-Mons. | Rolex
Antonio Cuervas-Mons debutaba este año en la Rolex Sydney Hobart, a la que llegaba con grandes expectativas. Ya en Hobart, el cántabro se mostraba muy satisfecho con la experiencia: “Ha sido increíble, unas condiciones perfectas. Yo llegaba aquí esperando ceñida y ola grande, pero nos hemos encontrado sólo con viento duro de popa la primera noche y un reaching bastante directo. Creo que la clave ha sido el equipazo con el que hemos contado, y haber sabido levantar el pedal en los momentos clave para no romper. Siempre es difícil no apretar cuando tienes cerca a un rival”.

Veterano de tres vueltas al mundo (con los equipos Telefónica y Mapfre), Cuervas-Mons se confesaba impresionado con el “ambientazo de gente, tanto en la llegada como en la salida. A bordo, te das cuenta de que para los australianos es una regata superimportante; ha sido muy emocionante”.

Para Pablo Arrarte esta ha sido su segunda participación consecutiva en una regata en la que atesora un palmarés impecable. El año pasado también consiguió la victoria en tiempo real a bordo del coloso estadounidense Comanche de Jim Clark. “Esta vez ha sido muy distinto. Este es un barco más antiguo y menos potente que el Comanche, y sabíamos que necesitábamos unas condiciones de ‘cuesta abajo’ si queríamos conseguir un buen resultado. Es precisamente lo que hemos tenido, condiciones perfectas para este barco”.

Ambos suman además el récord absoluto del recorrido, una marca que sólo han logrado otros 11 equipos en los 72 años de historia del evento. “Mejorar esta marca no va a ser nada fácil”, apunta Arrarte. “Necesitas un barco rápido, de estas características, pero especialmente tener la suerte de que te toquen las condiciones perfectas”.

Wild Oats XI, fuera de combate
La lucha por la victoria en tiempo real perdía en la noche del lunes a uno de sus más serios candidatos. El Wild Oats XI de Mark Richards, el barco más laureado en las siete décadas de historia del evento, quedaba fuera de combate tras sufrir daños en el sistema hidráulico de su quilla cuando lideraba la prueba. El equipo hacía oficial su retirada pasada la medianoche, poniendo rumbo al puerto de Eden, justo antes de entrar en el temido Estrecho de Bass. El supermaxi australiano ya tuvo que desistir de completar el recorrido el año pasado, entonces por problemas con su vela mayor. A bordo del Wild Oats XI compitió como navegante el catalán Juan Vila. Tras el suceso, Perpetual LOYAL tomaba el testigo de líder y ya no lo abandonaría hasta cruzar la línea de llegada en Hobart.

El Perpetual Loyal, a su llegada a Hobart. | RolexEl Perpetual Loyal, a su llegada a Hobart. | Rolex
Despejada la incógnita sobre la identidad del ganador en tiempo real, continúa en juego el título absoluto de la Rolex Sydney Hobart, el que premia con la codiciada Tattersall’s Cup y un Rolex conmemorativo al mejor barco en tiempo compensado. El líder provisional es el JV52 Ichi Ban de Matt Allen.

Siete décadas de récords
La Rolex Sydney Hobart ha vivido siete décadas de evolución en diseño y navegación a vela, y hasta hoy había vivido el establecimiento de 12 récords. En 1945, el pequeño Rani de 30 pies de eslora (9,1 metros) ganó la edición inaugural con un tiempo de 6 días, 14 horas y 22 minutos. El ganador de 1946 bajó de los seis días, el de 1948 de los cinco, el de 1957 de los cuatro, el de 1975 de los tres y el de 1999 de los dos días. Wild Oats XI es el único barco que ha sido capaz de batirlo en dos ocasiones: en su debut de 2005 y en 2012. Perpetual LOYAL ha entrado hoy en este selecto club.

A la hora de redactar esta información, completa sus últimas diez millas a Hobart el VO70 neozelandés Giacomo (ex Groupama, ganador de la VOR 2011-12), que se espera que cruce la meta segundo en los próximos minutos, seguido a apenas cinco millas por el 100 pies hongkonés Scallywag. El alemán Varuna VI, en el que compiten los españoles Guillermo Altadill y Roberto Bermúdez de Castro, se encuentra a cerca de 70 millas de Hobart, en octava posición.

De los 88 barcos que tomaron la salida en Sídney el lunes, 82 continúan en regata y cinco se han retirado.