Cruzar el Atlántico a remo

Llevan más de cinco semanas en el agua, sin recibir ayuda externa, remando sin parar para cruzar el océano Atlántico más rápido que sus rivales a bordo de embarcaciones en las que no hay espacio ni siquiera para andar. El primero de los 26 botes que zarparon de San Sebastián de La Gomera (Santa Cruz de Tenerife) para disputar la Talisker Whisky Atlantic Challenge desembarcó en Antigua y Bermudas a última hora de este martes tras completar 3.000 millas (más de 5.000 kilómetros) en poco más de 37 días. Pero el final de aventura aún queda lejos para la mayoría de participantes.
La idea de cruzar el Atlántico a remo en competición nació de Sir Chay Blyth mientras cruzaba el océano en 1966 junto a John Ridgeway. El navegante y remero escocés pensó que su batalla de 92 días contra las olas, el viento y las corrientes podría seducir a otros aventureros. No erró. Casi medio siglo después, 53 hombres y mujeres se han echado al mar en la última edición de este desafío.

La Talisker Whisky Atlantic Challenge puede disputarse en solitario, por parejas o por equipos de cuatro en dos clases de embarcaciones: Pure Class y Concept Car. Todas tienen una eslora aproximada de 7,5 metros por 1,8 de manga y están construidas en madera, fibra de vidrio, fibra de carbono y kevlar.
La travesía está en las antípodas del placer, ya que, más allá del esfuerzo físico y mental que supone remar durante días y días, no hay sitio para andar en cubierta y muy poco para refugiarse ante las condiciones meteorológicas más adversas, apenas una cabina. Al tener prohibido recibir asistencia, las tripulaciones llevan a bordo comida -para 90 días-, gas para cocinar, kit médico y equipo de emergencia. A través de paneles solares obtienen energía para el GPS y otros sistemas eléctricos esenciales.
El Ocean Reunion, a su llegada a Antigua. | FBEl Ocean Reunion, a su llegada a Antigua. | FB
El equipo Ocean Reunion (clase Concept) ha sido el vencedor de la edición de 2016. Los ingleses Joe Barnett, Gus Barton, Jack Mayhew y Angus Collins desembarcaron en el puerto de English Harbour, al sur de Antigua, en la madrugada de este miércoles tras 37 días, 9 horas y 12 minutos de travesía, batiendo el récord de 41 días que fue establecido en 2014.
A unas 180 millas de la línea de meta, en segunda posición y con una importante ventaja respecto a sus perseguidores, rema el equipo Row Like a Girl, compuesto por cuatro jóvenes de entre 23 y 27 años que aspiran a convertirse en la tripulación femenina más joven en cruzar el Atlántico a remo. Y es que la flota es muy heterogénea. Hay profesionales del remo, incluida alguna leyenda de la disciplina, y hay equipos formados por madres trabajadoras o por veteranos de guerra amputados. Todos tienen un mismo objetivo: vencer al océano.