Casarse en un barco.

Casarse en un barco. Tu boda en un velero
Casarse en un barco puede ser algo único e irrepetible. ¿Y si damos un paseo por todo lo que puede ofrecerte esta experiencia?

¿Qué hay que tener en cuenta para casarse en un barco?

Cuando casarse en un barco ya es una decisión firme, son varios los aspectos los que tenemos que tener en cuenta. Y es que, tanto el número de invitados, el tipo de embarcación o qué es lo que queremos organizar, son detalles que no son para nada triviales. Es más, se podría decir sin temor a equivocarse que son aspectos que van a determinar el tipo de boda que vamos a tener.

No es lo mismo decir casarse en un velero, con tan solo 50 invitados o decidir contraer matrimonia en una embarcación que tenga que tener capacidad para 150 personas. Sin embargo, no hay de qué preocuparse ya que os vamos a acompañar en un recorrido en el que vamos a ver todo lo que necesitas.

Tal y como hemos dicho, celebrar una boda en un barco puede ser, y de hecho así es, un acontecimiento único. Un emplazamiento poco común que hará las delicias no solo de los invitados sino también de la propia pareja.

Y claro, como no podía ser de otro modo, una goleta es la embarcación que mejor aglutina todas las ventajas de este tipo de eventos en barcos. Ahora que ya se han sentado las bases para comenzar la ceremonia, profundicemos un poco más en qué es lo que nos vamos a encontrar.

Las goletas representan todo lo que una pareja puede soñar desde el punto de vista del romanticismo. ¿O es que crees que puede haber algo mejor que casarse en el mar? Este tipo de embarcación es elegante al mismo tiempo que pintoresca.

Además, estaremos en todo momento acompañados de un buen equipo de profesionales, como por ejemplo un maestro de ceremonias, los cuales, os garantizarán que este suelo, el de celebrar tu boda en un barco, se haga realidad de la mejor manera posible. que una boda en un barco puede ser un sueño hecho realidad.

Y claro, ya puesto, os recomendamos que ya que os encontráis en este lugar idílico, no solo os limitéis a celebrar el enlace. De lo que se trata es de inmortalizar muchos más momentos y por ello, os recomendamos que también tenga lugar allí la fiesta posterior. Las posibilidades son infinitas. Termina en una cala o en alta mar. Tú decides.

Lo mejor que podemos hacer es buscar un destino que, de un modo u otro, atraiga a las dos partes de la pareja. A partir de aquí, desde nuestro punto de vista, una opción, independientemente del lugar en el que os caséis, el celebrar una boda al atardecer nos parece algo de ensueño. No solo por colores que tiene una puesta de sol sino porque, al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que la fiesta posterior puede ser sencillamente inolvidable.

Todos estos factores hay que tenerlos muy en cuena ya que tendréis que tener prevenidos a los asistentes de manera que puedan tener todo previsto para que todos sean comodidades. Incluso esta circunstancia la puedes aprovechar para regalar algo que sea tan práctico como un foulard o una pequeña prenda de abrigo.

Recordar, si os gusta el mar, casarse en un barco ya no será imposible. Ahora, los barcos han cambiado y existen especialistas en organizar bodas en barco con los que os podéis sentir muy arropados de principio a fin.

Respecto a los servicios complementarios (catering, sonido, decoración, etc) tampoco es ya un problema. Sólo hay que tener un poco de precaución para que las personas que vayan a dar el servicio a bordo, te garanticen que tiene experiencia en trabajar en un barco. Algo que se puede organizar sin problemas gracias a los profesionales de este tipo de emprsas.