Bugatti regresa al mar

Bugatti, fabricante de algunos de los superdeportivos más rápidos del mundo, se echa al mar de la mano de Palmer Johnson. En el astillero estadounidense han diseñado para la ocasión una serie de yates deportivos con elementos distintivos de la marca francesa. Se han ideado tres modelos de entre 20 y 27 metros de eslora, construidos en fibra de carbono, titanio y maderas de lujo; el precio de salida del más pequeño es de dos millones de euros.
No es la primera vez que la fábrica de bólidos se adentra en la industria. Ya el fundador Ettore Bugatti desarrolló embarcaciones de competición en la década de los 30 a las que bautizaba como Niniette, nombre cariñoso con el que llamaba a su hija Lidia y que, 80 años después, han recuperado para la nueva flota.
La forma del casco, fabricado en fibra de carbono, está basada en la exitosa serie SuperSport de Palmer Johnson y recuerda a las líneas curvas de legendarios automóviles como el Bugatti Tipo 57 C Atalante o a las proporciones perfectamente equilibradas del Tipo 41 Royale. En cuanto a prestaciones, desde el astillero apuntan a que alcanza los 38 nudos de velocidad (unos 70 km/h).
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Visto de costado, el diseño destaca por el contraste del azul oscuro de la ligera fibra de carbono y el titanio. Para la cubierta se ha optado por una combinación de maderas de bubinga, arce y roble. En el modelo principal, el PJ63 Niniette (20 metros de eslora por 6,2 de manga), hay espacio suficiente para un salón en cubierta de 63 metros cuadrados, otro bajo cubierta de 43 y estancias para cuatro invitados y tripulación. El cliente puede reconfigurar los interiores a su gusto y, tras desembolsar los 3,25 millones de euros que cuesta esta versión, recibirá su Bugatti del mar en un plazo de 12 meses.