Black Cat , el catamaran de lujo de 50 m.

Cada año brotan un sinfín de proyectos de superyates descomunales, futuristas y extravagantes. Modelos que en la mayoría de los casos se quedan en el papel como una idea irrealizable. No parece ser el caso del BlackCat, un concepto de supercatamarán de 50 metros de eslora y 340 metros cuadrados de espacio habitable. Si hace apenas cinco meses se desvelaban las líneas de esta nueva raza de barco, ahora se han firmado las alianzas necesarias para su construcción. Y no se vislumbra muy lejano el inicio de los trabajos en el astillero.

BlackCat Superyachts, marca creada este año por el medallista olímpico australiano Mitch Booth y el diseñador Malcolm McKeon y registrada en España, se ha rodeado de algunas de las mejores compañías del sector náutico para llevar a cabo sus creaciones. Así, los encargos irán tomando forma en el astillero finlandés Baltic Yachts, uno de los mayores especialistas en la construcción de barcos de lujo con materiales ultraligeros como fibra de carbono o kevlar.

Para fabricar las velas, el mástil y el aparejo, BlackCat cuenta con North Technology, un grupo de empresas formado líderes del sector como North Sails, Southern Spars o Future Fibers, referencias mundiales en la vela de crucero y de alta competición. Con esta colaboración, ingenieros y diseñadores podrán dar con la configuración ideal de velas y aparejo a través de North Design Suite, un software para diseño y análisis sin precedentes con el que probar un barco en una infinita variedad de condiciones antes de su construcción.

Por su parte, el estudio de arquitectura y diseño interior M2 Atelier será el encagado de un estilo único a las entrañas del catamarán. “Tecnología y artesanía están en equilibrio en cada aspecto del diseño, creando espacios excepcionales; los detalles que suelen ser utilizados en los superyates se combinan con soluciones residenciales y proporciones generosas para concebir el ‘Sea-Loft’ más singular de todos los tiempos”, resume Marijana Radovic sobre el proyecto.

Desde la compañía aseguran que todo está listo para dar forma al primer pedido -fuentes del proyecto apuntan a que el primer contrato podría cerrarse en breve-, después de haber completado la fase de diseño, ingeniería, estudio de construcción, materiales y la estrategia para fijar el precio de los 50 metros de eslora de la embarcación, la estructura de yate de fibra de carbono más larga construida hasta la fecha.

El cliente tiene diferentes opciones para escoger la configuración y estilo de los interiores y algunos elementos exteriores para que cada BlackCat tenga unos acabados únicos.