Aún quedan 17.000 millas de Vendée Globe!

15 IMOCAs luchan en el Atlántico Sur con una ‘meteo’ complicada.

Queda mucho camino por recorrer: mientras que el trío Thomson / Le Cléac’h / Josse marca el ritmo, el español Didac Costa cierra la flota de la octava Vendée Globe a 3.700 millas. Y todavía hay puestos que ganar… o perder. El inicio de los mares del Sur promete suspense para los líderes, que pronto entrarán en una zona de vientos ligeros y cambiantes. Mientras que el Atlántico Sur no ha finalizado para los últimos vagones del tren, que siguen buscando Sur con un viento gruñón y temperamental. Finalizando la vigésima jornada de regata, queda mucho pescado por vender y muchas cajas de suspense, lo que motivará a los 26 patrones en liza.

¡Que llegue el Océano Sur!.

Hay quince barcos haciendo chirriar los neumáticos. Quince regatistas que sufren los caprichos del viento y cuya distancia con la cabeza de la flota es una locura. “Nunca lo había visto en mis anteriores Vendée Globe, cuando no quiere, no quiere. Hace dos días fue difícil, hoy va mejor, pero todavía no estamos en el Sur, hasta nos va a tocar ceñir. Ansío doblar Buena Esperanza”, comentaba Arnaud Boissières (La Mie Câline) este mediodía. Aún así, la regata es bonita. Louis Burton (Bureau Vallée), decimoprimero a 2.600 millas de Alex Thomson manda con una trayectoria recta, y obviamente se prepara para cambiar de amura y mover de lado todo el material que estiba en el interior. “Apiádate de mí, porque ahora estoy en plena maniobra”, comentó en ese momento de conexión telefónica. Una gran regata se está disputando en este momento y Conrad Colman no esperaba estar tan bien situado: “Estoy súper feliz, compito con barcos mucho más modernos que el mío (que data de 2005); peleo con Nandor Fa (Spirit of Hungary) y Fabrice Amedeo (Newrest-Matmut). Si me lo hubieran dicho antes de empezar, no me lo habría creído”, confesó muy alegre esta mañana por teléfono vía satélite. Los movimientos estratégicos son continuos en este numeroso pelotón, que no oculta su deseo de llegar a Buena Esperanza lo antes posible

Cuatro “aves” heridas, pronto en puerto seguro.

Se espera que el Initiatives-Cœur de Tanguy de Lamotte llegue al puerto d Les Sables d’Olonne el lunes por la tarde, después de 13 días de mar dura desde su obligada parada en Cabo Verde. Obligado a regresar debido al gran daño sufrido en la parte alta de su mástil, su aventura le habrá permitido salvar a 30 niños con su programa solidario. Bertrand de Broc abandonó el archipiélago de Fernando de Noronha anoche jueves. El patrón, ayudado por el director del proyecto Marc Guillemot, ha cruzado el Ecuador en dirección a la Bretaña, sin pasar por Martinica, escala inicialmente prevista en el momento de su abandono. Por último, Vincent Riou (PRB) y Morgan Lagravière (Safran) se dirigen al puerto de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), a 400 millas del primero y 200 del segundo.

Al habla con los barcos.

Marc Guillemot, Jefe del Projecto MACSF: “Estamos muy lejos del Ecuador, hemos decidido no hacer escalas. No nos detendremos en Martinica. Ha funcionado bien, creo que seremos capaces de continuar. Salimos sobre las 18:00 horas de ayer. El objetivo es volver a la Bretaña o la Vendée, que nos ahorrará tiempo, dinero y será más sencillo. Pensábamos en salir y luego, tras comprobar cómo va todo, decidir qué haríamos. Los daños no son visualmente espectaculares. Quitamos lo que podría hacer vibrar el casco, esperamos que haya sido así. No ha sido fácil bucear allí. De momento no hace ruido. Bertrand está bien”.

Jean-Pierre Dick, StMichel-Virbac: “Todo va bien. Fue una noche movida con vientos racheados y que cambiaban de dirección. Resultó muy agotador. Esta mañana aflojó el viento pero volverá a aumentar enseguida. Mucha acción pero poco sol: el cielo está verdaderamente negro en algunos chubascos. Reviso el barco siempre que puedo. Todo parece correcto. Por desgracia no podemos detectarlo todo. Repasarlo de arriba abajo va a ser una de mis tareas de hoy. El problema es que el viento está cambiando. Tendremos que trasluchar unas cientos de millas antes de Buena Esperanza. Después nos meteremos en el Gran Sur con viento del sur-oeste. Estoy concentrado en no dejar caer la velocidad y mantenerme en regata. Ha habido abandonos que, aunque mejoremos en la clasificación, no alegran a ninguno del resto de competidores. Quiero recuperar, no estoy precisamente cómodo con mi clasificación. Intento atacar”.

Alex Thomson, Hugo Boss: “No tengo idea de qué día es, pero hace un hermoso día en los mares del Sur y hay sol. Durante la noche, fui bastante lento debido a un frente débil que me pasó y que explica por qué el Banque Populaire me recortó distancia. Pero ahora vuelvo a tener viento. Estará difícil en los próximos días. Es como enhebrar el hilo en una aguja. Tengo que seguir el pasillo de viento sin acercarme a la Zona de Exclusión de la Antártida. Ésta es la razón por la que me he posicionado un poco más al norte. Voy amurado a estribor, así que llevo el foil calado, lo cual es fantástico. Me alegro de estar navegando de nuevo con el foil. Miré el pequeño trozo que queda del roto, que sobresale del costado del barco, se ve miserable. No sé cuando podré cortarlo pero en algún momento voy a tener que hacerlo. Pero por ahora ha vuelto el viento y sopla. Voy a 20 nudos de velocidad y ha vuelto a llegar el momento de ir rápido”.