Archinaute, el barco de alas giratorias

Archinaute, el barco de alas giratorias que pone rumbo a un nuevo modo de navegación

Charles-Henri Viel está convencido del éxito de su Archinaute, un proyecto de desarrollo de energías renovables que abre una tercera vía para la navegación más allá de la dicotomía tradicional entre vela y motor. Bienvenidos a la era de los barcos de propulsión con alas giratorias.

La innovación de esta creación, esa suerte de ventilador gigante que corona el trimarán, radica en la rotación de las alas, una técnica cuyo origen se remonta a 1921 pero que es hoy cuando existen medios y tecnología suficientes para optimizarla en cualquier tipo de embarcación: mercantes, pasajeros o de crucero.
A diferencia de los barcos de motor, el Archinaute funciona sin una gota de recursos fósiles y ofrece una mejor maniobrabilidad y mayor espacio a bordo, ya que en los interiores no hace falta reservar un espacio para almacenar combustible. También es una alternativa a los barcos que navegan con energía solar fotovoltaica y que están limitados por condiciones externas (las placas rinden con eficacia dependiendo de las nubes o de si es de día o de noche).
También los veleros podrían verse superados por esta nueva embarcación, debido a que Archinaute es capaz de navegar en cualquier ángulo contra el viento, circunstancia imposible con velas tradicionales o incluso con las modernas velas rígidas. La energía generada por las alas al rotar sirve para poner en marcha los sistemas eléctricos e hidráulicos y además puede ser almacenada, por lo que desaparece la preocupación ante un día sin viento.
Viel comenzó a darle vueltas al proyecto en 2008, si bien no fue hasta seis años después cuando pudo comenzar a desarrollarlo y a construir el primer modelo a escala. Ahora necesita reunir los recursos suficientes para dar forma a un prototipo de 12 metros de eslora con el que controlar al 100% la técnica en condiciones reales. Calculan un presupuesto de tres millones de euros para un plazo de tres años con el objetivo de tener en dos décadas un centenar de embarcaciones de propulsión de alas giratorias.
Por ahora, el Archinaute es uno de los proyectos que compiten en los premios de innovación en el campo de la climatología y energías renovables que concede el ministerio francés de Medio Ambiente, Energía y Mar de Ségolène Royal. Lograr el galardón supondría un impulso trascendental a este nuevo modo de navegación.