Ameo Powerbreather, un tubo respirador novedoso

A este paso, no es de extrañar, que en unos años volemos sin tener que subirnos a aviones o buceemos sin salir a la superficie. De momento, a falta de branquias, la ciencia hace de las suyas. El tubo Powerbreather de Ameo es un ejemplo de ello. Respirar en agua igual que en tierra es posible.

Si todo marcha tal y como el Gobierno desea, durante los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 habrá coches robots patrullando la capital nipona. Adiós a los taxistas. A este paso, no es de extrañar que, de aquí a unos años, el ser humano vuele sin necesidad de subirse a aviones y bucee sin tener que salir a respirar a tierra.

Mientras tanto, la tecnología sigue su curso, avanza a la velocidad de la luz. El nuevo Powerbreather de Ameo es un ejemplo de ello. A falta de branquias, este tubo respirador, pensado para todo aquel que quiera bucear tanto en el mar como en la piscina, va más allá. Su diseño innovador mejora tanto el movimiento como la respiración del usuario. “Nadar se vuelve más seguro y atractivo y el entrenamiento más efectivo”, aseguran desde Ameo.

¿Cómo? A diferencia de los tubos convencionales, la respiración del usuario entra y sale a través de dos canales totalmente separados. Además, una válvula exhaladora, situada justo enfrente de la pieza de la boca y la tecnología usada en para la ventilación evitan que el dióxido de carbono entre en las vías respiratorias. De este modo, sólo el oxígeno fresco y rico en aire llega a los pulmones. “Se respira bajo el agua exactamente igual que en tierra”, defiende la marca.

Así, el Sistema de aire de Ameo es la mayor ventaja frente a otros productos similares. La efectividad viene garantizada por un lado, por el sistema modular incorporado, que permite que Powerbreather pueda ser ajustado según el entorno y las capacidades personales de cada uno, y, por otro, por el encaje ergonómico, ideado para una mayor visibilidad y resistencia al a agua. Al comprar el producto, se adquiere también un set de cinco boquillas, que se utilizarán en función de la persona y el ambiente en el que se nade.