Fallece un buceador en Tandil mientras buceaba en una cantera inundada

Fallece un buceador en Argentina mientras buceaba en una cantera inundada

El sábado al mediodía, un paro cardiorespiratorio y una serie de negligencias terminaron con la vida de un buceador en Tandil.

La información es escasa pero se sabe que el buceador fallecido, originario de Rosario, se fue a bucear a una cantera inundada con el centro de buceo “La Sirena” cuando sufrió una insuficiencia cardíaca que terminó con su vida.

La información es contradictoria, desde el centro de buceo comentan que no hubo negligencia pero un testigo afirma lo contrario ya que declara que el buzo fallecido salió a la superficie pidiendo auxilio y desde la costa se tiraron al agua otros buzos para atenderle pero este se volvió a sumergir, y al momento emerge a la superficie otro buceador diciendo que había perdido a su compañero. El testigo afirma que los demás buzos le dijeron que había salido pidiendo ayuda y que volviera a bajar a buscarlo; tras encontrarlo lo sacan del agua y le practican la RCP durante casi 40 minutos.

Pero la negligencia reside en que el instructor del buceador accidentado desmontó el equipo del accidentado y guardó la botella, tras que la policía les pidiese expresamente no hacerlo. Además, por otro lado, la RCP de 40 minutos fue un completo desastre ya que durante ese tiempo hubiesen podido trasladar al buceador fallecido al hospital más cercano, el cual esta a 15 minutos de la zona de los sucesos.

Según el antiguo propietario del centro de buceo, Martín Fiumara, la botella del aire del buceador fallecido no debería haberse tocado, ya que es una prueba en estas situaciones, “¿Cómo se sabe si el aire, por ejemplo, no estaba contaminado?, ¿o si directamente no había aire?. Sería una responsabilidad directa del instructor”, explica.

Por otro lado, la actual dueña del centro de buceo, Silvia Maggiori, afirma que no hubo negligencia porque al buceador se le asistió con maniobras de supervivencia y se le suministró oxígeno mientras se esperaba a la ambulancia pero que, sin embargo, el lugar no estaba habilitado adecuadamente por el municipio a pesar de que el centro de buceo lleva pidiendo su habilitación para el buceo desde hace años. “La Municipalidad quizás por miedo o desconocimiento no quiere involucrarse, pero eso no nos va a impedir a nosotros seguir practicando nuestra gran pasión. Hay gente que hace caminata en las sierras y no está habilitada”, cuestionó. Por otro lado, también aseguró que el buceador fallecido tenia antecedentes cardíacos en su familia pero que en ningún momento comentó que se sentía mal.

Hay que recordar que ante cualquier emergencia de este tipo, se guarde el equipo del accidentado sin desmontarlo hasta que se solicite lo contrario o se entregue a la policía para su análisis, también que, en el caso de llevar ordenador de buceo, se debe de entregar a las autoridades para que comprueben los parámetros de la inmersión y así poder ayudar mejor al accidentado.