Greenpeace exige un giro energético

Greenpeace exige un giro energético

Greenpeace exige a España un giro energético y que deje de subvencionar las fósiles

La ONG apunta que el país “no está comprometido con el cambio climático” y que “sufrirá su impacto”. Acusa el ministro de Energía de “apoyar las energías sucias” y pide que se cumpla el Acuerdo del Clima de París.

Intervención de Greenpeace en el puente La Salve de Bilbao para pedir la protección de los océanos.

GREENPEACE Greenpeace reclama a España que acometa un giro en su planificación energética para poder cumplir el Acuerdo del Clima de París y que, entre otras cosas, deje de subvencionar las energías fósiles, por ejemplo, abandonando las subvenciones al carbón, a las que ha destinado 754 millones de euros al año entre 2005 y 2016.

La organización denuncia que España carece de planificación energética justo en la semana en la que comienzan las negociaciones de Bonn (Alemania) en las que se darán pasos en la reglamentación de cara al cumplimiento del Acuerdo de París.

La ONG señala que una delegación asistirá a las negociaciones para tratar de facilitar que avancen con rapidez y que todos los países se preparen para la revisión y aumento de la ambición de los objetivos climáticos en 2018. Greenpeace lamenta la actitud del Gobierno de España porque “sigue sin apostar claramente por frenar el cambio climático”. En este contexto, la responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace, Tatiana Nuño, ha destacado que España es “un diamante” para las energías renovables y uno de los países europeos que más sufrirá los impactos del cambio climático. “Tenemos un ministro de Energía que apoya las energías sucias y dificulta enormemente la transición energética y la búsqueda de alternativas sostenibles en las regiones minero-eléctricas”, ha manifestado. La ONG expone que un estudio publicado este lunes por el Overseas Development Institute y que analiza las subvenciones al carbón en diez países europeos señala que España sigue lejos de poner medidas para terminar con las subvenciones a las centrales térmicas de carbón.